Moebo es un estudio independiente de diseño que proporciona a las empresas la forma de ser diferentes / Moebo is an independent design studio that provides companies with ways to be different
Ilustración para un cartel-rompecabezas cuyas piezas unidas forman la figura de un tigre y representan los valores de la empresa, en este caso para la comunicación interna de una agencia de marketing.
Logotipo para una galería de arte en el que la “K” se convierte en una figura emblemática y diferente que representa la exclusividad de su propietario. El trabajo de moebo vuelve a girar en torno al plegado de los espacios planos gracias al uso de elementos gráficos simples como la línea o el degradado.
Para esta agencia de viajes Tántricos Moebo realiza un anagrama que representa sus dos iniciales y también varios símbolos propios de esta filosofía del cuerpo y la mente: el tridente, la cabeza de un toro, pero sobre todo el lado femenino en dos círculos en la base y el masculino en el mastil. El logotipo se piensa como un sistema de canales con nodos cuyas transformaciones pueden dar lugar a un repertorio de iconos basados en la misma gráfica.
Logotipo y definición del nombre para el grupo musical “Mi mascota marciana” que debía servir también para todo tipo de soportes publicitarios a diferentes escalas.
Esta ilustración de moebo nace del contenido del curso sociológico que anuncia. El hombre con cabeza de piedra es un elemento gráfico de partida para una reflexión que tiene su espacio entre la imagen y el título de la ponencia. La imagen debe invitar al receptor por su esencia polisémica y despertar su interés.
Para una marca de papeles muy satinados Moebo propone un juego de una forma impresa que intenta mantener el equilibrio mientras se redibuja para conseguirlo. Parece menos importante crear un personaje figurativo que un personaje abstracto que despierta nuestra simpatía al asemejarse a una mancha de tinta.
El vinotauro, este personaje que quiere representar en algún sentido la embriaguez, se crea para la edición limitada de una botella de vino para clientes del estudio. El personaje “cornudo” termina bautizando el trabajo y de paso a un vino de Rioja.
Ilustración-logotipo de Moebo para las octavas jornadas de narrativa contemporánea de suspense y terror de una academia. El número 8 se transforma y se aleja de su función identificativa para cobrar vida en un personaje alusivo al género en cuestión de los cursos.
Las ilustraciones realizadas para Eves Lingerie surgen de la necesidad de mostrar algunos productos íntimos de la manera más sutil y elegante posible en los envases. Las líneas usadas en el logotipo cobran más protagonismo para explicar visualmente el efecto de volumen de sujetadores y demás productos.
Propuesta de logo para un fabricante de zapatos que necesita una marca reconocible allí donde ponga una caja de su producto. Los zapatos felices se muestran a través de una serie de personajes calzados que identifican la marca.
Boceto de Moebo para la portada de Frankenstein. El personaje no intenta ser una versión figurativa del mito y por el contrario propone un gráfico remendado en un sólo plano subjetivo.
Para esta propuesta de Nombre de empresa e imagen corporativa se propone un logotipo cuya forma tipográfica (una “n”) oscila de una forma escalable a la ilustración con un cierto sabor y atmósfera “submarina”. Las profundidades, la nave tripulada y el viaje pueden ser conceptos muy útiles a una empresa de asesoría y “Branding”.
Esta propuesta de logo para el festival de teatro infantil es también cartel y gráfica corporativa para próximas ediciones. Moebo propone una visión dramática de unas formas infantiles. Es en esa combinación donde enlaza con el contenido de la comunicación: el teatro y donde radica su fuerza expresiva.
Esta renovación de la imagen y el logotipo del Centro de Aplicaciones Profesionales del lenguaje y la edición de Madrid, parte de la base gráfica que ya poseía el propio centro en la cual se veían unos dibujos de hormigas portando letras y signos matemáticos. La propuesta de Moebo arranca con este referente visual y no lo pierde en ningún momento de vista pero su interpretación de una hormiga se aleja de convenciones más o menos “simpáticas” para adentrarse en una representación más abstracta pero de mucho mayor peso conceptual y comprometida.
En este caso la propuesta de Logotipo para un conocido Club de Jazz basa su imagen en la figura de un saxofonista. El estilo de moebo se impregna del sabor de las antiguas carátulas de los vinilos de Blues y Jazz de los años 50 y 60 para el acabado.
En este diseño también se plantea todo el conjunto de la imagen corporativa junto con el nombre de la empresa. De esta manera la fuerza del logotipo, el nombre y el lema quedan aseguradas en un sistema cerrado. Para esta juguetería se parte del lema “Juguetes + grandes”, por lo que, bien pensado, un elefante no es un mal comienzo. Los trabajos en los que el cliente deja a Moebo la creación del conjunto (nombre de la empresa incluido) suelen ser los que poseen mayor fuerza gráfica y capacidad de ser recordados por el público objetivo.
Este proyecto personal de Moebo para la editorial “BocadeA” es una propuesta de imagen + nombre que tiene como motivo central una figura que unifica tipografía e ilustración para crear un significado y un personaje. El sello de una editorial debería, en ocasiones, ser como una mascota que uno recibe en el salón de su casa y que se mueve entre soportes impresos con un carácter particular al que nos acabamos familiarizado.
Entre el número 7 y la fuerza del nombre se compone esta imagen corporativa que diferencia esta editorial de libros visuales de sus competidoras. El logo se trabaja como ilustración sin desatender el cambio de escala, de esta manera se resuelven diversos soportes incidiendo siempre en la marca que el cliente va a dar a conocer.
Se suele decir “es más raro que un perro verde”. La editorial Perroverde no sabía lo rara y diferente que podía llegar a ser hasta que su logo y el nombre fueron planteados al unísono por Moebo. Lo normal una vez estudiada la viabilidad de este nombre (tanto para el público como para su posicionamiento en internet) hubiera sido que Moebo replantease sus bocetos y dibujase un perro “verde”, pero lo especial de esta imagen editorial es que no se sujeta a la literalidad del nombre, sino a su concepto. Por eso el icono que nos llama la atención por su “rareza” se torna entrañable cuando entendemos que se trata del perro verde del que tanto hemos oído hablar.
Este logotipo e imagen corporativa de Moebo para una exposición de antigüedades nace a partir de la idea de que en una época pasada todo juguete necesitaba de un componente esencial para funcionar: la imaginación. El logo, que hace referencia al pensamiento, se sitúa junto a las ilustraciones que, confeccionadas una a una, son la verdadera base de esta identidad corporativa.